Home » » ¡VIVAN LAS ANTIPODAS!

¡VIVAN LAS ANTIPODAS!



TITULO ORIGINAL: ¡Vivan las Antípodas! (¡Vivan las Antípodas!)
ORIGEN: Argentina, Alemania, Rusia, Chile, Países Bajos (2011)
DIRECTOR: Victor Kossakovsky
FOTOGRAFIA: Victor Kossakovsky
MUSICA: Alexander Popov
GUION:
Victor Kossakovsky
GENERO: Documental
DURACION: 108 Minutos
DISTRIBUIDORA: Gema Films




MI OPINION:



6/10 BUENA

























CRITICA:
LUGARES Y CULTURAS OPUESTAS
Por Martín Morales

Documental con un planteo estético muy interesante, llevado adelante con un estilo visual muy atractivo, con un uso de la música muy importante y sentido, pero con una narración que se repite y que utiliza continuamente las mismas fórmulas para desarrollar la idea central de la historia.

"Dos localidades antípodas son aquellas que se encuentran exactamente opuestas en el globo terráqueo. En la Tierra, al ser casi en su totalidad agua, encontrar dichos lugares es complicado y los ejemplos son escasos." Con una explicación muy similar a esta da comienzo la película, que se centra en mostrar, describir y diferenciar cada uno de los ocho espacios geográficos introducidos.

Para llevar adelante la descripción de cada lugar (Argentina, Chile, China, Hawai, Rusia, España, Nueva Zelanda y Botswana), y producto de que no hay un hilo conductor narrativo entre imágenes, el fuerte y el atractivo más importante e interesante de la película se basa en la fotografía y en el sonido, y es allí donde la misma triunfa. La iluminación natural; los efectos de espejo que aparecen en la gran mayoría de las escenas; los majestuosos atardeceres y amaneceres; los enormes planos generales; los variados y repetidos encuadres distorsionados; las imágenes dadas vueltas y con ángulos extraños, hermosos y originales (cada cambio entre antípoda, las escenas de los leones, en especial esa en la que toma agua); los juegos de edición (hipopótamos cayendo al río); los imponentes paisajes y la muchedumbre; el uso de la música como agente dramático y rítmico; y los sonidos incidentales que aparecen en cada toma. Todo presenta una belleza y admiración estética impecable.

Es así, como los primeros cuarenta minutos de duración, en los que se descubren todas esas características, se convierten en momentos de excelencia, efecto que con rapidez se va invadiendo por el principal problema de la película: la repetición. Ese estilo particular de mostrar las imágenes comienza a reiterarse con mucha frecuencia, creando una larga y poco atractiva segunda parte que, si bien mantiene la calidad visual, todas las técnicas presentadas ya fueron vistas con anterioridad, perdiendo un poco la originalidad estética y alargando innecesariamente el relato.

Las pocas partes habladas, las cuales en su mayoría tienen como protagonistas a dos gauchos, le aportan humor y una mirada muy interesante sobre la vida en el campo en Argentina, pese a una frase que describe poco al personaje y que pone en su boca palabras que nunca diría.

"¡Vivan las Antípodas!" es un documental con un planteo visual, sonoro y estético muy bueno. Una propuesta que juega con las técnicas de fotografía y la música propia de cada parte del mundo visitado. Una cinta larga, que se repite e introduce algunas inciertas situaciones que poco aportan a la narración (ballena). Una correcta película.

UNA ESCENA A DESTACAR: los cambios de plano, los cuales aparecen muchas veces.
Share this article :