

TITULO ORIGINAL: Candyman (Candyman)
ORIGEN: Estados Unidos (1992)
DIRECTOR: Bernard Rose
INTERPRETES: Virginia Madsen, Tony Todd, Xander Berkeley, Vanessa A. Williams
FOTOGRAFIA: Anthony B. Richmond
MUSICA: Philip Glass
GUION: Bernard Rose
GENERO: Terror
DURACION: 99 Minutos
DISTRIBUIDORA: TriStar Pictures
CALIFICACION: Apta para mayores de 16 años
MI OPINION:

6/10 BUENA
CRITICA:
EL DIABLO CUBIERTO DE ABEJAS
Por Martín Morales
Por Martín Morales
Cinta de terror que utiliza el suspenso y los climas como principal eje narrativo y estético, que no abusa de la sangre para impresionar y asustar, y que, si bien la historia tiene sus puntos flojos, entretiene y logra mostrar un interesante argumento bien llevado adelante.
Una periodista decide ir en busca de la verdad de una de las leyendas urbanas más misteriosas y poco creíbles de los últimos años: el Candyman, un hombre que supuestamente asesina a su víctima al decir cinco veces su nombre frente a un espejo. Ella va a intentar entrar en el centro de la cuestión, investigando las muertes que dicen haber sido ocasionadas por ese individuo y a tratar de encontrarle una razón lógica al asunto. Pronto se va a dar cuenta que esa historia puede ser real y que ahora ella es la próxima víctima del Candyman.
La película tiene una virtud que aparece desde el primer minuto, con ese plano cenital que recorre las calles de la ciudad de una manera vertiginosa, y que respecta a la creación de suspenso mediante el aprovechamiento de los espacios físicos que se van presentando. Un simple espejo, una sombra o un movimiento en falso de algún objeto es suficiente para hacer saltar al espectador y demostrarle que no son necesarios espectaculares efectos especiales para crear suspenso y tensión. Ese es el mayor acierto de "Candyman".
Por otro lado, la historia, que si bien no es original, ya que vuelve a retomar la cuestión de las leyendas urbanas y el tratamiento que se le da ante el descubrimiento de la verdad del asunto, siempre mantiene un nivel de interés que es destacable y que conforma un relato redondo, con algunas sorpresas (algo previsibles) al final y con los suficientes momentos de terror como para satisfacer a los seguidores del género.
El problema aquí pasa por el lado del asesino y la manera en la que se decidió mostrarlo, más precisamente, la descripción que se hace de él cada vez que aparece. El rol es una encarnación del diablo y, pese a que se quiere alejar de la cuestión en muchas situaciones, no puede dejar de lado el ritmo y la alusión religiosa que el mismo refiere en todo momento, creando momentos que están mal logrados por el lado dramático y algo sobreactuados al desarrollar de manera exagerada y poco atractiva, la identidad del villano. Es así como, en ciertas ocasiones, la película se queda estancada en la repetición de fórmulas (hay unos 20 minutos en los que la protagonista va y viene, girando en círculos argumentales, que no le aportan dinamismo al relato).
Las actuaciones son correctas, en especial el trabajo realizado por Virginia Madsen en el papel protagónico, una mujer escéptica que poco a poco va creyendo en lo que la rodea, muy bien logradas las emociones y ese momento escalofriante del final. Tony Todd, como Candyman, también está bien, pero por momentos, producto del desarrollo de su personaje, los matices interpretativos de su rol no florecen y se quedan hundidos en simples expresiones faciales que connotan una sobreactuación que no acompaña correctamente el desarrollo de la historia.
"Candyman" es una película que tiene muy buenas escenas de suspenso (entrada a la habitación del asesino y el final), con algunos buenos sustos y una interesante historia, pero que cae en la sobreactuación, en la repetición y en el poco lucimiento por parte del asesino. Una correcta propuesta, un buen film de terror de los comienzos de los noventa.
UNA ESCENA A DESTACAR: final (excelente fotografía y actuación protagónica).

